- Esconder la talla que quieres entre las más grandes. Seguro es la maniobra más inocente y conocida, pero pasará inadvertida para la mayoría de los compradores inexpertos.
- Esconder la prenda que quieres entre otras totalmente diferentes. A simple vista parece un simple error pero poner un artículo deseado entre en los que nadie se fija funciona de maravilla.
- Esconde la que quieres debajo de otra en el mismo gancho. Entre más fea sea la pieza que cubre mejor.
- En los vestidores que tengan un límite de prendas, sigue a la persona que tenga las que quieres y si comete el error de quererse probar demasiadas a la vez, las que se vea obligadas a dejar son tuyas!
- Al ver a otra con sus manos en la ropa exclama “Oh, que pena que esa está rota de la manga”. Esas roturas son en realidad difíciles de reparar por lo que es más probable que caigan en la trampa.
- Esta raya en el borde de la ilegalidad, pero si alguien ya se llevó la prenda que quieres hasta el vestidor, aprovecha el momento de distracción mientras se desviste, mete la mano, saca la prenda, y corre a la caja. Efectiva sí, pero te ganarás una reputación sin duda.
martes, 27 de noviembre de 2007
5 + 1 consejos para quedarte con la ropa que quieres
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario